Aunque no lo creas, el amor, como casi todas las cosas en esta vida, se aprende. Y, en ocasiones, aprendemos de forma incorrecta.
Como afecta a todas las personas, al tratarse de uno de los sentimientos más potentes y universales que existen, cada uno le otorga unas características propias y unas ideas que, en muchas ocasiones, no son del todo ciertas.
Algunas de estas creencias sobre el amor, si se vuelven extremas, pueden llegar a dañar a la pareja. Descubramos de qué se tratan.

¿Te acuerdas de las primeras semanas y los primeros meses de vuestra relación?
Seguramente recordarás el inicio de la pareja como un momento de euforia y felicidad constante, en el que tenías siempre ganas de estar con el otro y hacer cosas juntos e incluso notabas intensas sensaciones físicas, como un aumento de los latidos del corazón, agitación o ese cosquilleo en el estómago.

Para ser un anfitrión de primera división, debes ser un buen estratega, como Napoleón. Por eso, antes de plantear la temática de la fiesta o escoger el color de las servilletas, tienes que plantear la jugada: ¿Será una fiesta de día o de noche? ¿Será sorpresa o de celebración porque sí? ¿Habrá niños?, pero el más importante de todos es que tus invitados se sientan cómodos, y que tu casa sea la suya durante al menos un par de horas.
Si la fiesta es de día o de noche condicionará la iluminación que escojas (visita nuestro curso de iluminación de exteriores para inspirarte con nuestros consejos).